No es ningún secreto que el bisfenol A (BPA) ha generado controversia desde hace ya bastante tiempo y ha sido objeto de inspecciones rigurosas por parte de científicos, organismos gubernamentales, medios de comunicación y grupos ambientalistas. Tal escrutinio resultó en la exigencia de los consumidores de alternativas para los productos que contienen BPA y los esfuerzos apresurados de algunos fabricantes para ofrecer productos “sin BPA”. Si bien la controversia en torno al BPA puede resultar interesante e importante, la controversia en sí misma no brinda una respuesta a la pregunta clave tratada en este artículo: ¿Por qué reemplazar el BPA?

Existen muchos motivos comerciales válidos para considerar alternativas a cualquier material que se esté utilizando actualmente. Por ejemplo, los materiales alternativos podrían proporcionar un mejor desempeño o ser más fáciles de procesar, tener una mejor disponibilidad comercial o un menor costo o ser más seguros. Estos y otros factores pueden ofrecer, y de hecho son, el incentivo necesario para que las compañías investiguen y desarrollen alternativas en el transcurso de sus actividades comerciales habituales. Pero en todos los casos, la decisión debe tomarse a partir de hechos concretos, no de emociones generadas por la controversia pública. Basar las decisiones solamente en las emociones y la controversia implica el riesgo de “sustituciones lamentables” que comprometen el desempeño y/o la seguridad.

El presente artículo se centrará en dos de estos factores que son de particular importancia con respecto al BPA: el desempeño y la seguridad. Si bien se puede llegar a concesiones aceptables en relación con algunos factores, como el costo y la disponibilidad comercial, el desempeño y la seguridad deben mantenerse en los estándares más altos. En ambos casos, estos factores representan grandes obstáculos que deben ser superados antes de considerar seriamente las alternativas al BPA. 

El BPA se ha utilizado durante décadas porque funciona bien

Los dos usos principales del BPA, que representan aproximadamente el 95 por ciento de todo el BPA producido, son para la fabricación de plástico de policarbonato y resinas epoxi. Ambos materiales son de alto desempeño y se han utilizado aún más durante aproximadamente cinco décadas en una amplia gama de usos industriales y de consumo. A pesar de que existe una variedad de factores que pueden influir en la selección de materiales, el excepcional desempeño de estos materiales es, sin duda, el factor principal que explica la difusión de su uso.

El plástico de policarbonato es un tipo de plástico altamente resistente a los golpes, liviano y con transparencia óptica, que también tiene alta resistencia al calor y excelente resistencia eléctrica. Esta combinación de propiedades importantes hace que el policarbonato sea único entre la amplia gama de termoplásticos disponibles en el mercado y que, por ende, tenga un uso tan difundido. Por ejemplo, los productos de uso común en los que se aprovechan estos atributos incluyen:

  • Anteojos protectores y correctores (p. ej., lentes para anteojos y visores para policías/militares)
  • Equipos de seguridad deportiva (p. ej., cascos y visores protectoras para el rostro y los ojos)
  • Automóviles (p. ej., cristales para ventanillas, techos corredizos, parachoques resistentes a los golpes)
  • Discos compactos y DVD
  • Dispositivos médicos para salvar vidas (p. ej., incubadoras, componentes fundamentales de muchos dispositivos médicos que requieren transparencia y pueden resistir la esterilización)
  • Recipientes de almacenamiento de alimentos (p. ej., recipientes reutilizables para alimentos y bebidas)
  • Equipos electrónicos (p. ej., armazones para teléfonos celulares, ordenadores, consolas de juegos)

El policarbonato se ha utilizado en muchos de estos productos durante décadas, se sigue usando actualmente, y está creciendo su demanda en el mercado mundial por una razón muy simple: tiene un muy buen desempeño en una amplia gama de productos.

Las resinas epoxi son termoestables y tienen una combinación única de dureza, resistencia química y fuerte adhesión. La mayoría de las resinas epoxi se producen a partir del BPA y se utilizan con frecuencia en productos de uso cotidiano. Las resinas epoxi se adaptan bien a una amplia gama de usos de revestimiento y, además, se usan cada vez más en la fabricación de materiales compuestos de alta resistencia/livianos. Las categorías de productos de uso común en los que encontrará resinas epoxi incluyen:

  • Energía eólica (p. ej., las aspas del rotor de una turbina eólica)
  • Artefactos electrónicos y equipos eléctricos (p. ej., placas de circuitos impresos, equipos eléctricos)
  • Pinturas y revestimientos (p. ej., pinturas a base de agua, recubrimientos protectores para latas y recipientes metálicos, revestimientos en polvo para electrodomésticos, tuberías de acero y revestimientos selladores para aplicaciones automotrices y marítimas, pisos decorativos y de alto uso)
  • Industria aeroespacial (p. ej., materiales compuestos de alta resistencia)
  • Marítimo (p. ej., fabricación y reparación de barcos)

Al igual que el policarbonato, las resinas epoxi se han utilizado en muchos de estos productos durante 50 años o más, y en la actualidad se siguen desarrollando nuevos usos debido a las propiedades de alto desempeño de las resinas epoxi. No es fácil encontrar un material que pueda igualar las propiedades y el desempeño tanto del plástico de policarbonato como de las resinas epoxi.

Los organismos gubernamentales internacionales avalan la seguridad del BPA basados en un sólido argumento científico

Sin dudas, el factor más importante que se debe considerar en materia de alternativas al BPA es la seguridad, ya que la controversia sobre el BPA gira completamente en torno a su seguridad. La sustitución del BPA por una alternativa que no sea, como mínimo, similar en términos de seguridad sería algo absurdo y posiblemente lamentable. Es poco probable que alguna otra alternativa se haya evaluado en forma tan exhaustiva o haya sido revisada de manera tan minuciosa y frecuente por parte de los organismos gubernamentales como lo fue el BPA. Independientemente de cualquier alternativa, la evidencia que respalda la seguridad del BPA habla por sí misma y no puede desestimarse.

La declaración más reciente de un organismo gubernamental sobre la seguridad del BPA es de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. en febrero de 2018, cuando el Programa Nacional de Toxicología (NTP) de EE. UU. publicó los resultados del estudio más importante y de mayor escala alguna vez realizado sobre el BPA, el estudio central de CLARITY. En una declaración publicada junto con el informe, el Dr. Stephen Ostroff, comisionado adjunto de Alimentos y Medicina Veterinaria de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU., mencionó:  “Nuestra revisión inicial respalda nuestra decisión de que los usos autorizados actualmente del BPA continúan siendo seguros para los consumidores”.

Declaración de junio de 2013 de la FDA que reafirma la seguridad del BPA. Su conclusión sobre seguridad está plasmada de manera concisa y sin ambigüedades en forma de preguntas y respuestas que aparecen en el sitio web de la FDA: 

“¿Es seguro el bisfenol A? Sí. En función de la revisión de seguridad en curso de la FDA sobre la evidencia científica, la información disponible sigue respaldando la seguridad sobre BPA para los usos aprobados actualmente en envases y recipientes para alimentos”. 

En otra explicación, la FDA declara que su “evaluación actual es que el BPA es seguro en los niveles muy bajos en los que se presenta en algunos alimentos. Esta evaluación se basa en la revisión de cientos de estudios realizada por los científicos de la FDA que incluyen los últimos descubrimientos de estudios nuevos iniciados por la agencia”.

Las opiniones expresadas por la FDA no son únicas. Son compartidas por muchas agencias reguladoras que han evaluado recientemente y de modo independiente la ciencia sobre el BPA. Todos han concluido que el BPA es seguro del modo en que se usa actualmente, incluidas las revisiones específicas de los materiales en contacto con alimentos, que probablemente sea el uso más delicado. Otros ejemplos recientes de revisiones gubernamentales son los siguientes:

  • La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (enero de 2014)
  • El Centro para la Seguridad de los Alimentos de Hong Kong (marzo de 2013)
  • Health Canada (septiembre de 2012)
  • La Organización de Estándares Alimentarios de Australia y Nueva Zelanda (abril de 2012)
  • La Oficina Federal de Salud Pública de Suiza (diciembre de 2011)
  • El Instituto Nacional Japonés de Ciencia y Tecnología Industrial Avanzada (julio de 2011)
  • El Instituto Federal Alemán para la Evaluación de Riesgos (mayo de 2011)

La FDA continúa su rigurosa revisión del BPA y declaró posteriormente:

“Debido a las preocupaciones expresadas en los últimos años sobre la seguridad de BPA, la FDA inició estudios adicionales para ayudar a determinar si el BPA es seguro o no del modo en que se usa actualmente en envases y recipientes de alimentos. Algunos de estos estudios se han completado y otros aún están en curso”.

“Los estudios de la FDA son realizados por el Centro Nacional para la Investigación Toxicológica (NCTR) de la agencia. Todos se llevan a cabo según pautas estrictas de control de calidad y están diseñados para generar información que mejorará nuestra evaluación de la seguridad del BPA. Los hallazgos de los estudios del NCTR se publicarán en la bibliografía científica evaluada por pares y será revisada por otros expertos que incluyen toxicólogos y otros científicos de sectores privados y académicos, al igual que otros científicos reguladores. Los resultados a partir de estos estudios, hasta el momento, respaldan la evaluación de la FDA acerca de que el uso del BPA en envases y recipientes de alimentos es seguro”.

El programa de investigación emprendido por la FDA está generando un conjunto de datos científicos extraordinariamente completos que no tiene precedentes prácticamente para ningún químico. La base científica que respalda la seguridad del BPA ya es muy sólida y se fortalecerá más con la investigación completada recientemente por la FDA. Dejando de lado la controversia, el peso de la ciencia finalmente prevalecerá.

¿Existe algún buen motivo para reemplazar al BPA?

A la luz del sólido respaldo de las agencias gubernamentales y científicas en cuanto a la seguridad del BPA, ¿existe algún buen motivo para reemplazar el BPA? Si la seguridad es una preocupación, la FDA ya la abordó y una respuesta sencilla es que no. El reemplazo del BPA solo puede defenderse en cuanto a alternativas que, en realidad, posibilitan un mejor desempeño o son más seguras que el BPA. Dado el alto desempeño del plástico de policarbonato y las resinas epoxi y el perfil de seguridad extenso del BPA, esos retos serán difíciles de cumplir.

Acerca de Steve Hentges, Ph.D.

El autor lidera Polycarbonate/BPA Global Group, el cual está conformado por fabricantes de BPA y plástico de policarbonato. Este grupo del American Chemistry Council patrocina la investigación medioambiental y sanitaria y respalda una amplia gama de actividades de comunicación y de defensa. Steve tiene un doctorado en química orgánica de la Universidad de Stanford y una licenciatura de química de la Universidad de Minnesota. Durante su cargo actual, se ha involucrado profundamente en la ciencia sobre el BPA durante más de 14 años. El autor escribe periódicamente sobre la ciencia del BPA en una columna de Science 2,0 en http://www.science20.com/steve_hentges.

La información anterior se publicó en un boletín informativo de Underwriters Laboratories en febrero de 2014.