Steven Hentges, Ph.D.
lunes 6 de mayo de 2019
La seguridad de cualquier sustancia depende de la cantidad a la que estamos expuestos. Casi todas las sustancias podrían ser nocivas en altos niveles de exposición, lo que incluye cosas que comúnmente aceptamos como seguras. Por ejemplo, si no se siente bien, su médico puede decirle que se tome dos aspirinas y lo llame por la mañana, pero un frasco completo de aspirinas podría intoxicarlo y causarle la muerte.
 
Ese principio fue reconocido en el siglo XVI por el físico suizo Paracelso, conocido como el padre de la toxicología, y hoy se dice comúnmente que “la dosis hace al veneno”. Para comprender la seguridad de algo, ya sea un medicamento recetado o un contaminante en el medioambiente, es fundamental comprender la “dosis” o el nivel de exposición.
 
Un estudio reciente de investigadores en Taiwán describe cómo calcularon la exposición al BPA en la población taiwanesa. Como indicaron los autores, este es el “primer estudio en presentar información completa y actual sobre cálculos de exposición alimentaria, tanto para la población general como para los lactantes en Taiwán”.
 
Teniendo en cuenta que la mayor parte de la exposición al BPA es a través de la dieta, los investigadores midieron los niveles de BPA en 278 muestras de alimentos que representaban alimentos consumidos por personas en Taiwán. Podría pensar en ese conjunto de datos como un menú variado de alimentos que generalmente están disponibles.
 
Los alimentos consumidos por la población estuvieron basados en la Encuesta de nutrición y salud en Taiwán a gran escala, que fue realizada de forma independiente por una sección del Ministerio de Salud y Bienestar taiwanés. Los investigadores calcularon la ingesta de BPA mediante la recopilación de los niveles de BPA en los alimentos que consume concretamente la población taiwanesa. Las ingestas se calcularon de forma separada para grupos etarios que abarcaron desde lactantes hasta mayores de 65 años.
 
Entonces, la seguridad del BPA en la población taiwanesa se determinó mediante la comparación con las ingestas de BPA con un reciente límite de ingesta segura de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Según concluyeron los investigadores, incluso las exposiciones al BPA del percentil 95 % (es decir, exposiciones altas) en cada grupo etario “no presentaron riesgos a través de la exposición alimentaria”.
 
Esa conclusión es especialmente reconfortante, dado que el nivel de ingesta segura para el BPA fue establecido por la EFSA en 2015, cuando aún no estaban disponibles los resultados del estudio central de CLARITY. Los resultados de ese estudio, de un tamaño y alcance sin precedentes para la investigación del BPA, indican que el BPA tiene muy poco potencial de provocar efectos sobre la salud, incluso cuando las personas están expuestas a él durante toda la vida. En una declaración publicada junto con el informe del estudio, el Dr. Stephen Ostroff, comisionado adjunto de Alimentos y Medicina Veterinaria de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU., indicó: “Nuestra revisión inicial apoya nuestra determinación de que los usos actualmente autorizados del BPA aún son seguros para los consumidores”.
 
Si viaja a Taiwán, pruebe la gastronomía local sin preocuparse por la exposición al BPA. Pero aunque no viaje a Taiwán, no debe preocuparse por la exposición alimentaria al BPA, dado que estos nuevos resultados de Taiwán son similares a los informados en muchos otros países en los últimos años. No importa a qué parte del mundo viaje: estará a salvo del BPA.